Jaba: Bolsa que puede ser de distintos materiales, plástico, papel, saco, etc.

 

Jalao: Borrachera.

 

Jalar: Tirar.

 

Jama: Comida.

 

Jamonero: La persona que se dedica a espiar por la ventana las viviendas de otros seres, valiéndose de la oscuridad de la noche.

 

Jeva: Chica.

 

Jevoso: Mujeriego.

 

Jicotea: Tortuga, especie de quelonio de los ríos cubanos.

 

Jinetera: Prostituta.

 

Jiña: Excremento.

 

Jodedor: Persona alegre, mujeriego, bromista, etc.

 

Joder: Molestar. Burlarse de alguien. Ej.- Deja de joder y vete a la pinga.

 

Jolongo: Bolsa donde se depositan cosas personales.

 

Juaniquiqui: Dinero.

 

Jóvenes del Centenario: El nombre del grupo que atacó al cuartel Moncada, 26 de julio de 1953, bajo las órdenes de Fidel Castro Aunque esta acción, con la menos conocida de un ataque a un cuartel de Bayamo, marca el inicio de la revolución en Cuba, nadie que sepamos, ha podido explicarla a cabalidad. Es decir, cómo se entrelaza con el movimiento comunista de 1959. Necesitamos luz en este asunto.

 

Jugar de manos: La expresión jugar de manos se refiere al juego donde intervienen como es de suponer las manos, en muchos casos interviene el manoseo que llega al erotismo entre el varón y la hembra, es por esa razón que se dice también "jueguitos de mano para en la cama".

 

Juma: Borrachera.

 

Juzgados coreccionales:  Los juzgados correccionales fueron introducidos en Cuba en 1899 durante la primera intervención americana. Estos juzgados, que fueron una gran novedad para los cubanos, eran tribunales simples que se ocupaban de juzgar delitos menores, pequeños hurtos, pendencias entre vecinos, etc.

El genial humorista cubano Castor Vispo los inmortalizó en el programa radial "La Tremenda Corte", protagonizado por Leopoldo Fernández (Trespatines), Aníbal de Mar (El Juez) y Mimí Cal (Nananina).

Uno de los primeros jueces correccionales en Cuba fue un norteamericano de apellido Pitcher, hombre recto y amante de la ley y el orden, que pronto se hizo muy popular por sus enérgicas sentencias que conllevaban días de arresto o multas en efectivo.

Los habaneros, con su jocosidad habitual, acuñaron un chascarrillo que decía:

"Mister Pitcher no come bolas, ten días o ten dolars".

Letra - I -

Letra - K -