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Entrevista A Ruzzo y Yotuel Tras La Grabación
De "Emigrante". Entre el primer
disco A lo cubano (1998) y su nuevo álbum Emigrante (2002) median
tres años. ¿Qué hay nuevo en este último respecto al primero? ¿Qué
diferencia a ambas placas? Ruzzo: Bueno, en el
primer disco reflejamos las vivencias, reflexiones, nostalgias, la crítica
social, es decir, todo lo vivido en Cuba durante veinticinco años hasta nuestra
salida. Por eso A lo cubano tiene una base musical más cercana a
nuestras percusiones y ritmos tradicionales. En Emigrante siguen
presentes las bases de nuestros ritmos, pero dándole mucho más equilibrio por
el lado Hip-Hop. Es un disco mucho más musical, mucho más melódico,
vocalmente más difícil, mejor trabajado, que habla en sentido general de temas
globales, de abusos sexuales, de la mujer, de los desaparecidos y otros temas. Yotuel: Lo primero
es que este nuevo disco se llama Emigrante, y por supuesto que hay
cambios. Yo creo que es una evolución y un ascenso en nuestro proyecto; hay
nuevas formas, pero siempre manteniendo el sello de Orishas. Este disco tiene la
particularidad de que no hay samplers, todo es música en vivo. Tiene
menos percusión cubana, pero sí tiene muchas más cuerdas y violines, con un
sonido mucho más europeo. De cierto modo Emigrante responde a nuestras
experiencias en Europa y narra todo este souvenir que desde hace cinco años
estamos viviendo aquí. También están recogidas todas las influencias
musicales, española, francesa, irlandesa, italiana, y cuando las vuelcas en un
disco te das cuenta que es un sonido más representativo de acá que de la música
cubana, como sucedía en A lo cubano. Aunque sigamos siendo el sonido
Orishas, con letras, percusión y clave, metales y guitarra cubana, hay una
clara evolución hacia otras ondas musicales. ¿Esas ondas
musicales incluyen el modo de cantar de Roldán, que deja de ser soneado? Yotuel: Es cierto,
el modo de cantar ya no es soneado, es ya un poco pop, un poco más de balada.
En A lo cubano la forma de cantar era muy de música tradicional cubana,
porque hacía solamente un año que vivíamos fuera de Cuba y teníamos la música
muy fresca. Ahora llevamos más tiempo y eso hace que tus referencias musicales
sean más amplias, más abarcadoras. ¿No es precipitado
este cambio con un solo disco en el mercado identificando el sonido Orishas? Ruzzo: Emigrante
es una evolución lógica dirigida hacia la base del old school, se le
agrega más melodía al final de cada frase. Esto es lo que le da un colorido
diferente; nosotros nos hemos informado de lo que está pasando a nivel
internacional y estamos reactualizando nuestro sonido. Por eso la gente lo
percibe de otra forma. Nuestro objetivo no era hacer otro A lo cubano
sino Emigrante, que es una segunda etapa de Orishas bastante difícil,
por ser el segundo disco después de la gran acogida que tuvo el primero. No
creo que sea precipitado, nos lo propusimos así, todos los temas, textos y música,
fueron hechos en estudio con los músicos. Hay temas que por su naturaleza han
salido con un aire reggae, un aire pop o soul, pero todos tienen son y música
tradicional, aunque estén menos presentes. Utilizamos menos la percusión
cubana y por eso el color que da el matiz de la percusión está mucho más
equilibrado y no está tan presente. Esto le da oportunidad al disco de abrirse
un poco más. Yotuel: Siempre
tuvimos temor por un nuevo disco, porque al hacer A lo cubano con una
meta tan alta siempre tienes la duda de si puedes lograr algo mejor, o al menos
al mismo nivel que el disco anterior. Pero cuando entramos al estudio a grabar
yo creo que no nos planteamos la cuestión de si hacer un disco superior o no a A
lo cubano, sino hacer música. Si funciona y va mejor, muy bueno, pero, si
no, entonces habrá que asumir el fracaso, ése es el riesgo. Emigrante
es otra onda, nosotros no queríamos hacer otro A lo cubano porque era el
sonido de hace tres años. Este último disco es el sonido Orishas ahora. A
lo cubano es un disco que ha marcado pauta en la música cubana y respecto a
él se podía hacer uno mejor o peor, pero nunca igual. ¿Qué quieren
representar en Emigrante? Yotuel: Más bien
todo lo que no pudimos representar en el primer disco. Que es todo el fenómeno
de la emigración, tanto de los latinos como de los cubanos. Todo cubano que
emigra pierde un poco de cubanía, pero se sigue identificando como cubano. Es
algo lógico, porque vives en una sociedad diferente, vas adoptando otras
normas, otro idioma y la cubanía, por lo menos la exterior, disminuye un poco,
aunque la interior siga ahí. Canciones como Habana, Guajiro, Qué pasa
las compusimos porque seguimos siendo cubanos. Habana habla de lo ilegal,
de todo lo que es marginal. En Qué pasa le decimos a la gente que aunque
seguimos aquí soñamos con nuestro pedacito de cuadra y con el barrio. Y aunque
nos haya tocado la suerte de triunfar en la música, representamos a una serie
de cubanos tanto de dentro como de fuera de Cuba que no han triunfado todavía,
pero que hacen muy buena música. Representamos una esperanza en el sentido de
que si Orishas ha podido hacerlo, ¿por qué ellos no? Nosotros hemos sufrido
tanto, hemos visto tanto lo que le pasa a un inmigrante en Europa, que se imponía
una alternativa de representar a nuestra gente aquí. Es un disco hecho más
para los cubanos de fuera, para los cubanos inmigrantes. En el Hip-Hop la crítica
social y política es una característica muy marcada, pero Orishas, en su
primer disco, hablando de tabaco, ron y mulatas, asume una postura folclorista y
pintoresca frente a la dramática situación que vive hoy Cuba. ¿Se mantiene
esta posición en Emigrante o hay una denuncia más explícita de estos
problemas? Ruzzo: El objetivo
principal de Emigrante era involucrarnos mucho más en los temas que
globalmente afectan al mundo. No obstante, el tema Guajiro no es un cliché,
sino sencillamente la realidad. Habla del sacrificio del campesinado cubano que
cobra poco por trabajar kilómetros y kilómetros de tierra, que es en
definitiva lo que mantiene la economía alimentaría del país. Pero hablando de
mulatas o de ron no nos estamos inventando nada, es una realidad que tenemos
dentro de la Isla. Emigrante no pierde ese contacto directo con lo que
nos toca, con nuestra cultura, que al final es la raíz de todos nosotros. El
que hayamos incluido otra sonoridades o que le hayamos dado mucho menos espacio
a la percusión cubana en el segundo disco es precisamente para evitar confusión
en cuanto a género. Para mucha gente el primer disco contiene demasiada música
tradicional cubana, se diluía el elemento Hip-Hop de D'J y beat... Tuvimos
mucho cuidado con eso y tratamos de buscar un nivel equilibrado, intentando no
abusar de las percusiones, aunque sigan presentes. En este disco abordamos
nuestras experiencias, el souvenir que nos ha tocado vivir en Europa durante
seis años. Es nuestra visión, la visión del cubano que salió de la Isla y
que ahora reside en el exterior como un emigrante más, tratado como un
emigrante más. Quiero decir que si sacas tu pasaporte cubano en una aduana
pues... ya es una historia. Yotuel: Nosotros
siempre hemos tratado de representar la realidad cubana. En el primer disco
hicimos Atrevido, un tema que habla de las prácticas del turismo sexual
en Cuba. Cuando decimos en un tema "pa' todos los muñeros, jinetes y
chaperos" estamos hablando de los business y las ventas ilícitas de
marihuana, de drogas, de los que trafican con jineteras. En Emigrante
seguimos tocando esos problemas. Sin embargo, el
trasfondo político de esos problemas apenas se ve reflejado... Yotuel: Cuando se
hace crítica social siempre se tiene un vínculo con la política, pero en ningún
momento nosotros queremos encasillarnos como un grupo de protesta o
anticastrista. Nosotros somos procastristas, somos un grupo procastrista.
Nosotros estamos de acuerdo, porque todo el mundo sabe lo que pasaba en Cuba
hace cuarenta años, y ahora podemos decir que desde hace cuarenta años Cuba es
de nosotros. Antes lo que había eran gobiernos títeres. ¿Que hay problemas?
Desde luego que hay problemas. ¿Que hay que subsanarlos? Está claro que
queremos subsanarlos. ¿Que hay que buscar alternativas para cosas que pasan en
Cuba? Es lógico que haya que hacerlo. Pero siempre Orishas ha criticado la
sociedad cubana desde un punto de vista constructivo. ¿Cuando te dices
procastrista lo asocias a una crítica constructiva? Yotuel: Cuando me
digo procastrista es que yo estoy de acuerdo con Fidel. Muchos de sus
planteamientos y de sus argumentos son muy lógicos, y hay otros que están
errados como los de todo el mundo. No hay ninguna sociedad perfecta, ningún
sistema perfecto, tan imperfecto es el socialismo como el capitalismo. Es difícil
establecer un balance, y de que tienen que cambiar cosas en Cuba por supuesto
que tienen que cambiar un montón de cosas en Cuba para que esta política que
tiene Fidel siga un poco a favor del pueblo. Me doy cuenta de cosas de aquí que
no hay allá... pero también de cosas de allá que no hay aquí. Si vienes a
ver, Cuba empezó a ponerse crítica cuando el derrumbe del campo socialista,
pero anteriormente Cuba tenía de todo. Deben haber soluciones. Yo en realidad
no me hallo en una Cuba sin Fidel. No sé qué pueda pasar. ¿Me hablas de
rectificar errores? Yotuel: Se trata de
señalar: "pasa esto" y "¿qué podemos hacer con esto?". Y
sí es como el llamado Proceso de Rectificación de Errores que hubo en Cuba,
cuando se cometieron muchas arbitrariedades. Yo creo que ese proceso debe de
venir de nuevo, y debemos preguntarnos qué estamos haciendo mal, qué no está
funcionando bien, si hay que privatizar ciertas empresas... ¿entiendes? Yo sé
que es muy difícil estar en un sistema socialista intentando incluirle cosas de
un sistema capitalista, pero mucho más difícil es salir de un sistema
socialista y entrar directamente en uno capitalista. Porque te das cuenta de cómo
está la antigua Unión Soviética, y es muy triste que después de cuarenta años
de aguantar a los americanos, que siempre hicieron lo que les dio la gana, ahora
vengan a machacarnos. Nosotros tenemos el orgullo de que nunca nos han
machacado. Ellos quieren tener a Cuba como una isla de fiestas, de drogas, de
juerga y de putas y por ahí no va la cosa. ¿Puede avenirse
una estética de Hip-Hop con los textos de Orishas, donde se transparenten los
diferentes males que aquejan a Cuba de modo que suenen auténticos y
consecuentes con esa estética? Ruzzo: Cuando
abordamos temas sociales estamos haciendo crítica social sobre Cuba. No basamos
todo este último álbum en temas o problemática sociales solamente de Cuba,
porque hoy mismo los problemas que hay en Cuba se pueden ver reflejados en otros
países. Lo que pasa es que los cubanos están a otro nivel, en un nivel más
bajo porque se trata de un país monoproductor y monoexportador, sin dinero.
Nosotros hacemos crítica social a los problemas de Cuba pero con ánimo
positivo, procurando que la gente reflexione sobre ello. No tenemos la solución,
pero somos emigrantes privilegiados y tenemos la oportunidad de decir lo que
pasa en la Isla para que no se manipule la información sobre Cuba, que, por
cierto, se manipula muchísimo. Emigrante no es un álbum político, ni
sociopolítico como tal. Sencillamente decimos qué acontece realmente en la
Isla, para que la gente no se engañe sobre lo que sucede allí. Somos la otra
cara de la moneda de la Isla, la que no se conoce. Hacemos crítica social
directa positivamente, no tenemos miedo a eso ni problemas de ningún tipo:
vamos a Cuba cuando queremos y la gente conoce el proyecto. Fidel mismo nos
invitó a comer, habló del proyecto para conocerlo y de qué era lo que traía,
qué fenómeno representaba como tal. Estamos conscientes de que nos ha tocado
ser los embajadores del movimiento Hip-Hop en Cuba. ¿Este nuevo rol de
embajadores también está asociado a un tipo de crítica constructiva? Ruzzo: Yo creo que
sí. Esta crítica constructiva se hace fuerte porque hablar de temas de Cuba,
de la realidad cubana siendo cubano residente en el exterior, se hace bastante
fuerte. Pero no tenemos ningún problema, ningún tabú y ningún miedo;
sencillamente se dice lo que realmente hay en Cuba. Si escuchas el disco y vas a
Cuba vas a ver eso mismo. Lo que pasa es que criticar positivamente es la manera
inteligente de hacer penetrar el mensaje a la gente que le interesa ese mensaje
y quiere conocerlo realmente, sin que te prohíban en la radio, sin que te prohíban
en la televisión. Nosotros fuimos a Cuba y tenemos presencia física prohibida
en las emisoras de radio grandes y en televisión por motivo del primer disco;
cuando llegue el segundo será lo mismo. Pero nosotros vamos a asumirlo, no es
el público, son algunas autoridades culturales que tienen todavía su mente muy
atrás, muy cerrada. Fíjate, antes las bandas populares no podían extender los
contratos en el exterior porque no les ampliaban la visa en Cuba, pero ahora eso
es agua pasada. Ahora las bandas populares se pasan casi todo el año fuera y
van a la Isla prácticamente de vacaciones. Ahora pueden tocar en los festivales
y, si tienen éxito y extienden el contrato, no hay problemas con la entrada a
Cuba. Las autoridades han entendido eso y lo han entendido gracias a que Abel
Prieto, que no tiene pelos en la lengua, lo decía en sus discursos y en las
intervenciones desde el Ministerio de Cultura; y Fidel lo ha entendido así
también. Abel Prieto no esta ahí por gusto, no cayó del cielo; el tipo sabe
lo que quiere hacer dentro del Ministerio de Cultura. Por ejemplo, ahora mismo
salieron tres bandas de Hip-Hop, y otros artistas independientes fueron a
Estados Unidos y regresaron sin problemas, contentos de haber tenido la
experiencia. Fueron los grupos que ganaron en el festival que se organiza en
Cuba, y el premio fue el viaje a Estados Unidos. ¿El hecho de que
Orishas haya podido tocar en La Habana denota cierta apertura o tolerancia
respecto a la cultura cubana que se hace fuera de la Isla? Ruzzo: Francamente,
el Hip-Hop, el rap, no se atreven a aceptarlo como género musical por el miedo
que se le tiene al mensaje que trae el movimiento o lo que pueda decir la gente;
debido a las influencias que puedan tener los diferentes grupos. No todos los
grupos tienen la influencia de nosotros, ni toman información de donde nosotros
la tomamos, ni tampoco tienen la posibilidad. Entonces le tienen cierto miedo a
eso, aunque lo tengan reconocido como un movimiento musical, porque no han
podido pararlo ni lo pararan. No obstante, yo creo que hay apertura, nosotros
mismos hablamos con el ministro de Cultura Abel Prieto y nos prometió que iban
a hacer un estudio de grabación donde se podrán producir las maquetas de estos
grupos. Es un tipo excepcional que no tiene pelos en la lengua, él mismo nos
decía : "Señores, esto hace falta para promover los grupos, porque si no
se nos van a ir todos de Cuba". Están los productores del mundo entero
produciendo a grupos cubanos cosas interesantes que pueden hacerse en la Isla y
que después pueden exportarse. Antes, en los concierto de Hip-Hop, la policía
llegaba y decomisaba los equipos; ahora ya no, ahora es el movimiento Hip-Hop y
tiene un festival en agosto al que vienen grupos importantes. Hay quienes piensan
que existe racismo en Cuba. ¿Es cierto eso? Ruzzo: Yo creo que
la idiosincrasia del cubano ha asimilado el problema racial ya con una especie
de humor negro. Si yo veo a mi colega, que es negro, le digo: "¿Qué bolá
chardo, que bolá negro?" Y no se va a ofender, porque es algo cotidiano.
Quizás si pasara en Estados Unidos, en el Bronx, fuera otra cosa, pero nosotros
tenemos los solares, donde está viviendo todo el mundo mezclado. Yo creo que no
hay problemas raciales en Cuba; es imposible que haya problemas raciales cuando
hay negros con rasgos chinos, negros con ojos verdes, como mi padre, que se casó
con una blanca como la cal: mi madre. En fin, que es mucha la mezcla, el chino
con el español y el negro, haitiano o africano, y éstos incluso mestizados con
los indios que quedaron. Por eso es difícil que haya racismo en Cuba... nunca
llegará al nivel de Estados Unidos. Antes del 59 sí, porque habían barberías
sólo para blancos, centros de diversiones y casinos sólo para blancos, pero
ahora ya eso se acabó y hace mucho años. |