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Tiene 28 años y sabe bien a dónde quiere llegar. Y lo sabe, sobre todo, porque tiene muy presente sus inicios. Largas noches durmiendo en el metro de París y toda clase de necesidades han hecho de él un tipo fuerte que sólo mira hacia el futuro. Bajo las grandes gafas oscuras de Yotuel habita un latinoamericano orgulloso de serlo y que siempre reivindica a sus hermanos inmigrantes. Orishas ha contribuido a que la música latina se afiance en Europa. Sí, con una sonoridad personal y con mucho trabajo. Llevamos seis años de Orishas, con un Grammy ganado y lo más interesante de eso es que hemos logrado poner a la música latina en un escalón muy importante. Nuestros triunfos de alguna manera también son de los inmigrantes. Entonces el espíritu inmigrante sigue presente en Orishas. Muy presente. Nunca lo vamos a olvidar porque nos lo recuerdan todos los días (risas). Yo vivo aquí y tengo la nacionalidad española, y, con todo eso, en el aeropuerto, por ejemplo, me cogen el DNI y me miran y me vuelven a mirar. Luego cogen el pasaporte y consultan en el ordenador a ver si hay algo malo… quienes nos recuerdan que somos inmigrantes, que somos gente extraña, son ellos. Hay un debate permanente sobre si la sociedad española es racista o no, ¿tú has percibido ese racismo? Sí, ahora por ser famoso menos, pero antes lo sufrí en carne propia. Lo que me da más rabia es que vas a (la comisaría de) Madrazo y te tratan como un perro, vas a recibir tus papeles y te tratan como un perro, pero ellos van a los Grammys Latinos diciendo que son latinos. Hay mucha hipocresía. Eso me da rabia porque aquí actúan como europeos y en Latinoamérica como latinos, incluso dicen estamos en familia pero aquí te califican de sudaca. ¿Fueron muy duros tus inicios en Europa? Fueron muy duros. Ruzzo y yo salimos de Cuba en 1998 y fuimos a Paris. Tuvimos una amarga experiencia con la persona que nos llevó a Francia y nos echó a la calle. Consecutivamente estuvimos viviendo dos meses en el metro de Paris. Teníamos 19 años, pasábamos frío y hambre. Comíamos las sobras de la calle, de lo que encontrábamos. Esos días fueron agobiantes porque vimos en el metro a personas que se fajaban por un pedazo de cartón o de comida. Fue duro pero aquí estamos. ¿Y cómo llegó lo de la música? Lo de la calle no nos mató las ilusiones. Cuando salimos de Cuba no había nada, con Ruzzo ya hacíamos rap y pensábamos que con eso íbamos a triunfar. Esa esperanza nunca se nos murió. Bueno, a pesar de vivir en la calle grabábamos maquetas. Emi Music se dio cuenta que había talento y nos fichó. Nos dieron algo de dinero, salimos del metro y comenzamos a vivir en una casa más cómoda, ya nos bañábamos y comíamos caliente. Ahora te tratarán mejor porque ya no eres un anónimo... ¡Hombre! ha cambiado mucho porque el hecho de ser conocido te pone en un status diferente y te das cuenta de que la inmigración a veces pasa por el problema de si tienes dinero o no, si eres famoso o no. A raíz de salir en la serie Un Paso Adelante la cosa cambió. Para mi fue una de las experiencias más lindas de mi vida porque no sólo se trataba de incluir a la raza negra en la televisión española, sino que la producción vio que ese inmigrante también podía generar audiencia. Yo entré por sólo un capítulo y me quedé por treinta, dos temporadas. Fue muy gratificante. La música de Orishas es fusión pura ¿Crees que en la mezcla está la clave de la música latina? Creo que en la fusión está el progreso del mundo. Creo que ir en contra de la mezcla es ir en contra del progreso. La mezcla genera cosas nuevas, diferentes, lo vemos en las razas que se mezclan y salen cosas bonitas. Hay que luchar por la integración global. Este es un disco muy apegado a Cuba... Yo creo que hemos hecho este disco al revés, porque habría tenido que ser el primero de Orishas. El Kilo rescata a la Cuba más profunda, a nivel de sonido, de los años 40 y 50, ya que nuestro grupo se divide en dos partes: el hip hop y los sonidos latinos. En cuanto a percusión hemos tenido la ayuda de Andrés Levin (productor de Yerbabuena) quien se enamoró de nuestro proyecto. Últimamente han participado en el sound track de la película sobre la vida de Benny Moré... Sí. Se editará pronto en Cuba, también estuvimos en Habana Night y otras películas como Bad Boys II. Ya somos conocidos en Latino y Norteamérica. En Alemania la prensa nos catalogó como los Buena Vista Social junior. Por
Juan Carlos
Saire
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